domingo, 17 de mayo de 2009

Soledad

¿Qué es la soledad? Muchos dirían la oscuridad, el vacío, la nada, el miedo... yo diría la paz, la calma, la tranquilidad... sobretodo en un momento como este.
Donde se ve quien es quien te rodea, donde tu venda negra, esa que comúnmente tapa nuestros ojos de la realidad, no se cae, no, la destapas, te la quitas, porque te das cuenta de que hay algo que produce malestar en tus cansados ojos, que fuerzan la vista por ver lo invisible.
Te das cuenta, aunque suene demasiado común decirlo, de quienes son tus verdaderos amigos, los que están ahí para soportar tus estupideces, idioteces... e incluso tus intentos de suicidio.
Cuando vez, por fin, cuanto daño te han hecho, aunque no se den cuenta, con unas crueles verdades que se enmascaran detrás del tono gracioso y bromista. Cuando ves que, aunque desaparezcas del mapa, y, a la vez, no quieres desaparecer, la gente que, al ver que no estás se asusta, y los demás se quedan viendo la televisión tranquilamente.
Ahí es, cuando te das cuenta al fin, de que, tal vez, tú también hayas hecho daño a alguien, pero que seguro que jamás lo llevarías a ese extremo. Cuando ves que, la persona en quien más confiabas, de pronto, desconfía de tí...
Es doloroso darse cuenta de todo, porque los ojos se te anegan en lágrimas, y el corazón se te abre como si una daga lo rasgara de una forma escandalosamente horrenda.
Por eso, la soledad es buena, porque ella no te hace daño, no te molesta, vive pacíficamente contigo, te apoya en tus malos momentos... y, a la vez, evita... evita que tú mismo dañes a alguien.