domingo, 20 de noviembre de 2011

Ahora sí que no queda nada. Ni por lo que luchar, ni por lo que vivir.
Es ese momento en el que giras, y ves que te torturas demasiado, que tienes un mundo por delante y no vas a saber aprovecharlo. Entonces... ¿para qué lo tienes? Está ahí, pero no te va a servir de nada, porque no vas a sacar nada de él.
Si no voy a aprovecharlo... ¿para qué vivirlo?
Es mejor rendirse. Porque la rendición a veces es la única salida.

4 comentarios:

Alba Flores Robla dijo...

:(

El chico que leía demasiado dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
El chico que leía demasiado dijo...

Suena a despedida suicida.

Álvaro dijo...

Largas conversaciones feletónicas sincera, costosas y reflexivas. Todo se ha de superar, cuqui.