domingo, 13 de diciembre de 2009

Clásicos

Han pasado muchísimas cosas en mi vida: ahora me siento mayor, soy más consciente de todo lo que me rodea, y me doy cuenta que he pasado esa etapa donde la elaboración, tanto de uno mismo como la de todo lo que te rodea, está pasada.
Es como volver al origen de todo.
Werther, Antígona, Romeo y Julieta, La metamorfosis... todos libros magníficos, obras de arte que no se pueden llegar a mostrar en un museo, ya que forman parte de cada uno de nosotros.
Todas muestran todo y nada, la persona al desnudo, dentro de tramas complejas e incluso irreversibles, pero, al fin y al cabo, nos muestran lo que somos: las pasiones del hombre en su estado más puro y austero.
Porque para conocer la auténtica humanidad, y para poder volver a lo sencillo, a lo sobrio, se necesita austeridad, conocimiento... porque los clásicos son clásicos por algo.

2 comentarios:

Sergio dijo...

Sí, Victoria, tú sí que sabes.

Ruth. dijo...

Jajajajaja.
Es taaaaaan no sé.
Me gusta.