En estos momentos estás en una fase que no hay por donde cogerla, todo te sale al revés: miras a la izquierda... mierda, tenías que haber mirado a la derecha... sales de casa, mierda, el paraguas... entras a un baño, mierda, está echo un asco...
Encima, te plantas frente a una hoja de papel, coges un boli, dispuesto a derramar ríos y ríos de tinta... y nada. Cambias, subes al ordenador, te plantas frente a una página en blanco del procesador de textos... y nada. Te exasperas, revuelves tu pelo con impaciencia mientras bufas impaciente, caminas de un lado a otro de tu habitación y los ojos revelan tus principios de histeria.
Subes arriba, debes calmarte. Te enciendes un cigarro, con parsimonia, y piensas. Dejas que tu mente vague por el espacio tiempo, por una espiral de colores que conduce hacia un mundo más lejano, inteligible, poderoso. Apagas el cigarro, llegando a una conclusión. Bajas, te sientas frente al ordenador, y lo apagas. Guardas tu bolígrafo y el papel, y te sientas a leer un libro, el que sea.
Las musas no vienen, no hay que forzarlas... no hay prisa, aún tienes tiempo.
Al fin y al cabo, también la suerte se ha largado una temporadita... ¿se habrán ido las musas con ella a echar un trago?
Tal vez es lo que debes hacer, la reclusión en casa nunca es buena.
1 comentario:
Vale, veo que tus firmas son una indirecta para que veamos tus actualizaciones.
¡ARTISTA! ¡eso es lo que eres!
P.D.: ¿Podría la dama conectarse una chispirrina de tiempo ahora al Msn? Gracias.
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