domingo, 13 de febrero de 2011

La poesía más atrevida.

Si debo hablar de querer, solo se me ocurre una cosa, un nombre, una imagen en panorámica que acude a mi mente al más mínimo detonante.
Si debo hablar de querer, solo se me ocurre un sujeto, un único sujeto para un millón de predicados, diez millones y medio de funciones y un simple complemento directo.
Si debo hablar de querer, tengo que pintar un corazón en una pared, colorearlo de tiza amarilla, y alrededor dibujar un paisaje donde el corazón sea el mismísimo sol.
Si debo hablar de querer, tengo que nombrar amor, melodía de la voz, sinfonía de la vida, partitura del amar.
Si debo hablar de querer, puedo decir deseo, puedo sonreír a la luna, alcanzar las estrellas, dormitar en el cielo, volar por los mares, fantasear con las nubes.
Si debo hablar de querer, debo ser valiente, paralizar a la misma rabia, golpear al propio odio, ignorar al recelo.
Si debo decir querer, me obligo a escribir esta estúpida poesía, que aunque atrevida, no tiene ritmo, ni ton ni son.
Si debo decir querer, debo decir tú.

Happy Saint Valentine, little lovers!

4 comentarios:

Ámbar dijo...

A mi me ha gustado :)

PD: La palabra amor está triste porque le hubiese gustado mucho ser esdrújula.

Sergio dijo...

Victoria, aspiras a poetisa.
Ánimo :DDDDDDD

St. James dijo...

Es ... sencillamente ... perfecto, casi como tú, R ;D

Feliz San Calentín (L)

Camino dijo...

A mí también me ha gustado mucho....!